Confundido con un asaltante
Anoche, alrededor de las diez, caminaba por Avenida México rumbo a Terranova. De pronto, una patrulla se detuvo a mi lado. Me pidieron identificación, me hicieron preguntas, y sin oponer resistencia terminé esposado. La razón: alguien con mi descripción había sido acusado de asalto.
Me llevaron unas cuadras más adelante, cerca de la Quinta Real, donde un joven me señaló como el supuesto responsable. Yo solo repetía que no había sido, porque realmente no lo había sido. ¿Qué necesidad tendría yo de cometer algo así? Sin embargo, en ese momento mi palabra parecía insuficiente frente a la sospecha.
Después de conversaciones confusas, finalmente me dejaron ir. Todo terminó en mi casa, pero no sin dejarme un sentimiento de impotencia y nerviosismo. La experiencia me recordó lo frágil que puede ser la identidad: basta un abrigo demasiado grande o una descripción vaga para que alguien te confunda con otro.
Teorías
Algunos me dijeron que quizá hubo un acuerdo extraño entre el denunciante y los oficiales. Otros piensan que el joven, al perder algo, inventó un asalto y dio una descripción genérica. En una ciudad grande, siempre habrá alguien que encaje en esa descripción.
La conclusión que me queda es sencilla: no siempre somos dueños de la imagen que proyectamos. A veces, la ropa, el frío o la casualidad nos colocan en un papel que no elegimos. Y esa confusión puede convertirse en una metáfora de la vida: no todo asalto ocurre en la calle; algunos suceden en la memoria, cuando nos roban la tranquilidad.
Estas marcas en mis muñecas desaparecerán pronto, pero la memoria de lo ocurrido quedará como recordatorio. Ojalá que a nadie más le toque vivir algo parecido.
Aprovecho también para desearles felices fiestas. Que la Navidad, el Año Nuevo y el Día de Reyes estén llenos de momentos de paz y claridad. Y si quieren seguir mi día a día, ya saben dónde encontrarme: en Facebook.
Reflexión final
¿Hasta qué punto somos responsables de la imagen que los demás proyectan sobre nosotros, y cómo enfrentamos las confusiones que pueden cambiar la manera en que nos ven?