Este blog es un espacio personal de escritura creativa. Los textos aquí publicados incluyen reflexiones, recuerdos y ficción desde una perspectiva íntima y literaria. No constituyen asesoría profesional.

martes, 23 de diciembre de 2025

Acusado de asalto: una confusión que no se olvida

Hace 15 años, un día como hoy, cerca de las diez, caminaba como cualquier otro día por Avenida México, casi cruzando para bajar por Terranova. Nada fuera de lo común. El frío apretaba y yo avanzaba con la cabeza en otra parte, cuando una patrulla se detuvo a mi lado.

En cuestión de minutos me pidieron mi identificación, hicieron preguntas que hoy recuerdo a medias y me encontré tratando de entender qué estaba pasando. No opuse resistencia. No tenía nada que ocultar. Aun así, me dijeron que alguien con mi descripción había sido señalado por un asalto.

La palabra se quedó flotando en el aire, absurda. Yo solo pensaba: no tiene sentido.

Me esposaron y me llevaron unas cuadras más adelante. Allí, una persona me señaló como el supuesto responsable. Yo estaba completamente desconcertado. Repetía lo único que era verdad: no había sido yo. No había persecuciones, no había confrontaciones, no había nada de lo que se me acusaba.

Después de conversaciones confusas y explicaciones que no terminaban de cuadrar, todo se deshizo como había empezado. Me dejaron ir. Volví a casa con las manos libres, pero con la cabeza hecha un nudo.

Nunca supe si fue un error, una descripción apresurada o simplemente una cadena de malas decisiones. Tampoco busqué responsables. Lo único real fue la sensación que quedó después: impotencia, nervios, esa fragilidad que aparece cuando entiendes lo fácil que es quedar atrapado en una historia que no es tuya.

Al final, no pasó nada más. No hubo consecuencias legales ni mayores complicaciones. Solo una experiencia que me recordó lo vulnerable que puede ser uno en el lugar y momento equivocados.

Diciembre tiene esa fama extraña de cargarlo todo de peso emocional, y supongo que esta fue una confirmación más. Hoy lo cuento con distancia, con algo de ironía incluso, pero en su momento no fue ligero.

Ojalá nadie tenga que pasar por algo así.

No todo asalto ocurre en la calle; algunos suceden en la memoria.

martes, 23 de diciembre de 2008

El asaltante (una metáfora sobre el miedo)

Confundido con un asaltante

Anoche, alrededor de las diez, caminaba por Avenida México rumbo a Terranova. De pronto, una patrulla se detuvo a mi lado. Me pidieron identificación, me hicieron preguntas, y sin oponer resistencia terminé esposado. La razón: alguien con mi descripción había sido acusado de asalto.

Me llevaron unas cuadras más adelante, cerca de la Quinta Real, donde un joven me señaló como el supuesto responsable. Yo solo repetía que no había sido, porque realmente no lo había sido. ¿Qué necesidad tendría yo de cometer algo así? Sin embargo, en ese momento mi palabra parecía insuficiente frente a la sospecha.

Después de conversaciones confusas, finalmente me dejaron ir. Todo terminó en mi casa, pero no sin dejarme un sentimiento de impotencia y nerviosismo. La experiencia me recordó lo frágil que puede ser la identidad: basta un abrigo demasiado grande o una descripción vaga para que alguien te confunda con otro.

Teorías

Algunos me dijeron que quizá hubo un acuerdo extraño entre el denunciante y los oficiales. Otros piensan que el joven, al perder algo, inventó un asalto y dio una descripción genérica. En una ciudad grande, siempre habrá alguien que encaje en esa descripción.

La conclusión que me queda es sencilla: no siempre somos dueños de la imagen que proyectamos. A veces, la ropa, el frío o la casualidad nos colocan en un papel que no elegimos. Y esa confusión puede convertirse en una metáfora de la vida: no todo asalto ocurre en la calle; algunos suceden en la memoria, cuando nos roban la tranquilidad.

Estas marcas en mis muñecas desaparecerán pronto, pero la memoria de lo ocurrido quedará como recordatorio. Ojalá que a nadie más le toque vivir algo parecido.

Aprovecho también para desearles felices fiestas. Que la Navidad, el Año Nuevo y el Día de Reyes estén llenos de momentos de paz y claridad. Y si quieren seguir mi día a día, ya saben dónde encontrarme: en Facebook.

Reflexión final

¿Hasta qué punto somos responsables de la imagen que los demás proyectan sobre nosotros, y cómo enfrentamos las confusiones que pueden cambiar la manera en que nos ven?

domingo, 7 de septiembre de 2008

El 7 de Septiembre...

es nuestro aniversario!!

jajaja... solo como dato curioso:
Hoy cumplen años de casados mis papás... 23 para ser exactos, lo curioso es q a los casi 6 años de casados saco Mecano en su disco "Aidalai" la canción «El 7 de septiembre» no se si a manera de homenaje, pq la canción no habla de algo q aun siga, pero es chido tener una canción para el día de tu aniversario, no?

Feliz aniversario papás!!

Parece mentira
que despues de tanto tiempo
rotos nuestros lazos
sigamos manteniendo la ilusion
en nuestro aniversario

La misma mesita
que nos ha visto amarrar
las manos por debajo
cuida que el rincon de siempre
permanezca reservado

Y aunque la historia se acabo
hay algo vivo en este amor
que aunque empeñados en soplar
hay llamas que ni con el mar

Las flores de Mayo
poco a poco cederan
a las patas de gallo
y nos buscaremos con lo ojos
por si queda algo

El siete de Septiembre
es nuestro aniversario
sábado, 19 de julio de 2008

de nietos y bisnietos...

Bien... hace aproximadamente un mes les avise que mi hermosa hamster habia tenido mas hijos... Fueron 2, los llamo la negra y el wero (por obvias razones) y ps se supone q ya tienen casa, aunque no me han confirmado nada...


Y ahora soy bisabuelo!!
Martini y Margarita (que por cierto no tengo fotos recientes de ellos...) tuvieron hijos... q al parecer van en reducción, pq el primer día conte 9 y ayer solo conte 8, entonces esperemos q no reduzca mucho la población... para q todas aquellas personas q quieran adoptar uno me digan, jejeje.

Y aqui las cosas rosas que se llaman hamsters bebes (baby hamsters):