Este blog es un espacio personal de escritura creativa. Los textos aquí publicados incluyen reflexiones, recuerdos y ficción desde una perspectiva íntima y literaria. No constituyen asesoría profesional.
Gente Bonita
Se vale?
¿Y por donde empezar? no sé, podría comenzar por el principio, pero el principio no fue para nada malo. Al final, durante mi ultima relación, puedo decir, que tal vez, fui maltratado psicológicamente, al grado de temerle a la persona, de lo que podía o no decirle, de lo que podía o no hacer (que a final de cuentas uno termina haciendo a veces, y ocultando lo hecho). Yo creo que en mi caso no se valieron muchas cosas.
El hecho de que me hayan dejado por otra persona, la neta deprime, ¿sabes? no es fácil ver a esa persona que tanto quise y con la que me veía "JUNTOS POR SIEMPRE" (si, como en los cuentos de hadas... "y vivieron felices para siempre", así exactamente: recuerden que yo si creo en ese amor de cuento de hadas; AÚN), esa persona a la que imaginaba arrugada y sentada junto conmigo, cada uno en una mesedora y envejeciendo junto conmigo, y ahora verla con otra nueva persona, y oirla decir exactamente las mismas palabras que me dijo alguna vez, y a veces hasta usando frases que yo use para ahora decirselas a esta nueva personita por la que me cambio vilmente...
QUE CORAJE ¿no?
Que DEPRIMENTE también ¿no?
Digo, me tiraron, así, de la nada ¡y como a vil kleenex! se usa y se tira. Y me quedo pensando: ¿REALMENTE FUI TAN MALA PAREJA? Y... si quise tanto a esta personita ¿POR QUÉ AHORA ME ESTA DEJANDO? Y peor aún: ¿POR QUÉ ME ESTA DEJANDO POR OTRA PERSONITA? ¿REALMENTE TAN POCO VALI PARA ELLA TODO ESE TIEMPO? A pesar de que le demostre de todas las maneras que pude y de todas las que se me ocurrían, que realmente la AMABA. ¿POR QUÉ ASÍ? ¿QUÉ ME FALTO DARLE? ¿O QUÉ LE DI DE MÁS?...
Y a pesar de que ya va para un año de esto, no puedo dejar de pensar: "Me dejaron el día de mi cumpleaños..." "Le lloré 4 meses". Y aún después de ya casi un año, sigo preguntandome ¿SE VALE? ¿qué pague yo? ["Yo te hubiera dado el mundo... y me dejaste solo"]
You hurt me and you take me to another world to break me,
All alone.
Now that you are gone and I know that you can hear me,
Every time that you're not with me, you're alone.
I would have given you all,
I'd give you the world, give you the world.
Drama... yo?
El arte de ser dramático
A lo largo de la vida, todos hemos hecho algún drama. Nadie puede afirmar con total honestidad que nunca ha exagerado una situación, levantado la voz o hecho un berrinche. El drama es parte de nuestra naturaleza humana: una forma de expresar emociones intensas, de liberar tensión y de comunicar que algo nos importa.
Desde la infancia, los berrinches son nuestros primeros dramas. Con el tiempo, cambian de forma, pero siguen cumpliendo la misma función: recordarnos que somos seres emocionales. Sin embargo, la sociedad suele juzgar los “dramas de adultos” como innecesarios o excesivos, cuando en realidad son una extensión natural de nuestra manera de sentir.
El término “Drama Queen” es solo una etiqueta cultural, como tantas otras. Clasifica a quienes buscan atención constante y convierten cualquier detalle en un espectáculo. Pero más allá de esa caricatura, todos transitamos distintos niveles de dramatismo según el momento, el contexto y hasta el estado de ánimo.
Posibles niveles de dramatismo
- No-dramático: casi nunca hace escenas.
- Dramático excepcional: solo en ocasiones especiales.
- Dramático ocasional: menos de 12 dramas al año.
- Dramático moderado: hasta 3 por semana.
- Dramático exagerado: todos los dramas son escandalosos.
- Dependiente de los dramas: necesita hacerlos para sentirse vivo.
- Drama Queen: busca atención constante.
- Drama Queen en fase diva: empieza a creerse diva.
- Diva: vive para el espectáculo.
- Diva total: se convierte en el espectáculo.
Lo interesante es que nadie permanece fijo en un nivel. Podemos ser moderados en un momento y exagerados en otro. El límite de lo que se considera “demasiado drama” lo marca el entorno: cuando nuestra expresión deja de ser entendida como legítima y empieza a incomodar o desgastar a los demás.
En definitiva, ser dramático no es un defecto, sino una forma de autenticidad. Reconocerlo y reírnos de nosotros mismos puede ser más saludable que negarlo.
Reflexión final
Si el drama es parte de nuestra naturaleza, ¿no sería más honesto aceptarlo como una expresión legítima de lo que sentimos, en lugar de juzgarlo como un exceso?
Ejemplo en video
Aquí un ejemplo clásico de lo que significa hacer un drama:
Reflexión final
Si el drama es parte de nuestra naturaleza, ¿no sería más honesto aceptarlo como una expresión legítima de lo que sentimos, en lugar de juzgarlo como un exceso?
