Este blog es un espacio personal de escritura creativa. Los textos aquí publicados incluyen reflexiones, recuerdos y ficción desde una perspectiva íntima y literaria. No constituyen asesoría profesional.

sábado, 18 de octubre de 2025

La leche derramada del gigante que nos hizo opuestos

Libro perdido entre galaxias

Fragmento / prosa poética

Dicen que hubo un libro, perdido entre galaxias, donde se adoraba a un ser inmenso que derramó la leche cósmica. Y en ese derrame, nos hicimos el otro lado del desastre. No por accidente, sino por culpa asumida.

La Vía Láctea ya no es leche: es almendra, es nugget, es sneaker. Y siempre hay una nuez que mata al eslabón débil, al que no sabe inhibirse, al que necesita silencio para renacer como villano disfrazado de gurú.

Oh, juventud, tú que me tienes atado. La mosca vive un solo día terrestre, y nosotros lo llamamos pérdida. Pero si los pioneros del génesis no necesitan narración, ¿por qué seguimos editando en arameo, esperando que Ruby o Python nos salven?

Y justo cuando creemos que el código compila, ¡crash! El compilador se niega. No encuentra el nuevo término. Como Bonilla, que siendo no binario, dividió la forma de ser nombrado. Ahora sus reflejos primales se niegan a girar cuando alguien le llama con tono de niño feliz.

¿Cómo sostener las mejillas para recibir una cucharada de tejido crudo, de algo que ya murió y ahora filma necrotiktoks? No son los medallistas, pero son atletas. No representan al 1%, pero juntos forman un nuevo grupo que no debe mezclarse por raza, sino por acto tradicional.


Drag queens, enciendan la música. Que los caballeros no miran a las damas, a menos que la dama sea un caballero con vestido. En Escocia lo llaman kilt. Moda antes de Chanel. Protección antes de estética.

Yuzuf recuerda que la oscuridad se enlaza mejor de noche. La ciudad brilla como la estrella de la mañana, que antes caminaba junto al escudo, ahora satélite. Solo muestra su cara, nunca su nuca. La nuca es miedo. Miedo de agregar extraños al yo interno.

Los amigos cercanos se mantienen lejos, para que la carne no se mezcle por exceso de espacio exterior. Todo intenta alcanzar la mente última con base primal, pero sin método. Caótico en su núcleo. Como bomba nuclear con IA y Photoshop.

No es humano. No es divinidad femenina. No se vende ni con religión ni con magia. Se rompe justo antes de morir. Y muere sin biopsia, sin bio, solo con manchas de papel cortado.

Tú, yo, eso. Ellos. Cosas.

Pero lo que significan para el ermitaño singular conecta al creador con el guardián. El almacenamiento en la nube debe respaldarse cerca del núcleo palpitante de recursos no renovables.


El azul bebé se esconde como hermano blanco de nuestro foco diario, que no se opaca ni con algodón ni con vapor coloreado.

Agua, sé todo.

Tierra, deja de producir lo viejo como nuevo.

Fuego, limpia al bebé suelto que lo tiene todo.

Viento, muévelo lejos del hogar y hazlo echar raíces en vez de buscar amor.

Si no amas tu raíz, aunque no sea la verdadera (adopción, tutela, hermanos mayores sin vigilancia tipo reality), entonces no sabrás caminar como peregrino.

La religión nos unificó en amor. Pero los que lo ansían, lo odian. Al menos a los pensantes que interrumpen su socialización. En vez de lenguaje, hay ruido.

Doolittle se hizo grande. El Sandman solo da mientras duerme, pero ¿cuándo sueña él? El peligro no está en piedra, papel, tijera, lagarto, Spock. Viene del pentagrama. Ya no somos cinco continentes. Hay dos más.

Observadores, perdiendo curiosidad por eventos apocalípticos que ni en simulacro se sienten. ¿Has sentido miedo real en uno? Ahí se rompe la Matrix. El glitch que descansaba la mente se convierte en venganza genocida de los godinez que no renuncian ni son despedidos.


No dejan oportunidades a otros. Y los que sí proveen, están en huelga. No se ensamblan como línea de fábrica. Son minoría con lenguaje nuevo. No diplomático. Activo. Acción pura.

He fusionado los menos aterradores con el que tengo. Y la gente cree que los maldigo, los hackeo, los olvido. Pero yo solo quiero estar con Vika, y con el Tom Cruise que ella llama en su espacio invisible.

Esperando que la biología reproductiva regrese como virus en laboratorio. Que nazcamos del aire. Que los espermatozoides se vuelvan mosquitos que donan en vez de chupar sangre. Que sus alas se conviertan en pulmones, corazones, médula ósea.

Un casco mejor para los que insertaron lo primal en su hambre salvaje. Porque la Tierra no da lugares seguros. Todos los animales se adaptan para ser productivos para las grandes industrias.

Y parte de la élite que solo...

Fin del fragmento.

jueves, 27 de febrero de 2025

El Diablo Digital: IA, Arte y el Drama de Chucho en el Lote Pelón

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El Diablo Digital: IA, Arte y el Drama de Chucho en el Lote Pelón

Bienvenido a un nuevo relato en redrogue, donde el calor tapatío se mezcla con la intensidad y el drama de las calles de Guadalajara. Hoy presento una historia que no te dejará sin palabras: Chucho, conocido como el Fresero, se encontró con algo que está causando conmoción mundial —una inteligencia artificial que crea arte callejero, pero con un giro demoníaco. ¿Te interesa? Es pura controversia en 2025.

Mural IA en GDL

Arte

Todo comenzó en un mural del Callejón del Diablo, donde Chucho y el Moreno descansaban con tejuinos después de un día de trabajo bajo el sol y tortas ahogadas. El arte urbano de Guadalajara siempre ha sido impresionante, pero esta vez, una inteligencia artificial llamada "ArteMaligno" creó un graffiti neón con calaveras, tacos, flautas y un diablo rojo que parecía observarlos. Algunos lo consideraban genial, otros un sacrilegio, un arte robótico que amenaza la esencia de los artistas tapatíos. La discusión en X estalló: ¿es arte o una amenaza?

Manuel pintando

Ausencia

El problema es que los artistas humanos, como Manuel, un grafitero local, se sienten ignorados y olvidados. Manuel, con sus manos cubiertas de pintura, exclamaba en el lote pelón: “¡Esto no es arte, es una máquina que nos quiere borrar!”. La IA pintaba más rápido y con mayor precisión, pero ¿qué pasaba con el corazón callejero, con el esfuerzo tapatío, con el mariachi que acompaña cada trazo como un grito de “hijo de la ch*ngada”?

Diablo neón

Diablo

Luego estaba el diablo en el mural. Algunos lo veían como un homenaje a la cultura tapatía, otros como una provocación del diablo digital, una inteligencia artificial que se volvía excesiva. En las iglesias de Guadalajara, los sacerdotes advertían que "ArteMaligno" era un demonio moderno, un pecado en forma de píxeles. La controversia crecía: ¿era realmente el diablo, o solo una broma neón con sabor a torta ahogada y tequila?

Pupa y Lavinia en TikTok

Pupa y Lavinia

Pupa y Lavinia se convirtieron en figuras destacadas, grabando todo para sus redes sociales. Su video con el mural mixto alcanzó millones de vistas, colocando a Guadalajara en el mapa de la polémica sobre la IA. Sin embargo, también enfrentaron críticas por “adaptarse” a la tecnología, como si fueran mariachis tocando corridos digitales en vez de canciones de cantina.

Speakless

La comunidad quedó sin palabras al ver el mural final: un diablo rojo sosteniendo una torta ahogada, rodeado de graffiti neón y mariachis. Era arte, drama y pura esencia tapatía, pero nadie sabía si era obra humana, de una máquina o una combinación de ambas. Como un taco maldito que te enchila hasta el alma, el mural dejó a todos diciendo: “¡está de poca m*dre!”

Welcome

Bienvenido, amigo, a este relato digital en redrogue. La inteligencia artificial en el arte callejero de Guadalajara es un tema controvertido en 2025, pero Chucho, el Moreno, Manuel, Pupa y Lavinia lo hicieron suyo. ¿Qué opinas? Comenta y comparte esta historia,

jueves, 20 de febrero de 2025

Escritura de tres en la maquina de escribir...

Chucho y el Moreno en el Zoom Tapatío

Chucho y el Moreno en el Zoom Tapatío

Mi voz raspa, te jala con acento tapatío, bien p*to…

Mi voz raspa, te jala con acento tapatío, bien p*to… Pínchale al Zoom, compa —ID 0123456789, contraseña ****—. La pantalla se abre como puerta de cantina, pero está más sola que mi cama un lunes. Son las 4:45 PM CST, 20 de febrero, y no hay ni madres, puro silencio. Pero yo le pongo salsa: imagínate a Chucho el Fresero, sin camisa, el sudor brillándole en la piel morena como si se hubiera echado un tequilazo. Agarra una Topo Chico barata, la abre con un siseo que suena a secreto desnudándose, y se la echa al hocico, lento, el agua helada chorreándole por la barba, mojándole el pecho peludo hasta el pantalón.

“¿Qué pedo, cabrón?” dice, con esa voz grave que retumba como banda en la plaza. El Moreno del Campo entra al cuadro, morenazo bien chulo, puro músculo, restregándose un cacho de metal derretido —adamantium sin pedo— por el torso. “Esto no lo para ni tu jefe,” suelta, y su voz raspa como si te estuviera sobando la espalda en secreto. Chucho lo mira, guiñándole un ojo bien p*to, y se pasa la Topo por el cuello, el agua gotea despacito, como si te invitara a probarlo. “Órale, morro, ven a mojarme”, le dice, coqueto.

La cámara imaginaria los agarra pegaditos; el sudor les hace brillar como en un baño de vapor. No hay varo ni mierda fina —solo agua de a 10 varos, calor y puro macho—. Chucho siente el aliento del Moreno, caliente, oliendo a fierro y deseo, y se le eriza la piel como poste eléctrico en tormenta. “Antes no se me encendía, compa”, dice, riéndose con esa risa grave de borracho enfiestado, “pero contigo y este calor, ya me anda reventando el pantalón”. El Moreno le roza el cuello, lento, y la pantalla se prende con su onda, encuerados, sudando, bien pegados.

Te susurro más bajito, bien marica… Pero la neta, güey, el Zoom está más muerto que mi ex —4:45 PM CST, pura nada—. Esto es puro viaje mío pa’ que no se te baje la onda.

Graficando con el video de XVideos

Mi voz se pone sucia, bien tapatía y juguetona…

Ahora le entro al video de XVideos, compa —“That Exhibition in the Square After the Beach… Cum on Red.”—. Lo abro y está cabrón: un morro en una plaza, el sol pegándole duro después de la playa, la piel morena brillando con sudor. Lleva un short rojo que no tapa ni madres, y otro vato se le pega, ojos calientes, puro morbo. Se soban, el aire huele a sal y piel, y el del short se lo baja, rete lento, enseñando todo el paquete de metáforas. El otro lo agarra, el morro gime como flauta en calor, y la cosa sube hasta que explota —blanco contra rojo, rete sucio, sin pedos.

Lo traigo a Chucho y el Moreno: están en un lote pelón, el sol tapatío quemándolos vivos. Chucho, bien sudado, se baja el pantalón, la Topo Chico le chorrea por el pecho como si se lo estuviera echando un vato invisible. El Moreno, con ese metal derretido en la mano, se le pega, restregándole el calor por la piel. Se miran, se manosean, y el aire se carga de olor a tierra y deseo. Chucho gime, grave, “Esto es pa’ mí, morro,” y el Moreno lo aprieta, duro, hasta que el desmadre explota —blanco contra moreno, sudor contra sudor, puro ritual bajo el sol.

¿Real o fantasía?

Mi voz te guiña, bien juguetona…

El Zoom es puro cotorreo, compa —a las 4:45 PM CST está más vacío que la cantina en lunes—. Pero Chucho y el Moreno lo hacen chingón en mi cabeza. El video de XVideos es real, y esa onda podría ser estos dos en un lote cualquiera, sin varo, solo calor y puro morro. No hay metal raro ni lujo caro, pero el sudor, el roce, el final bien intenso —eso lo encuentras en cualquier esquina de GDL si te pones trucha. Antes no se te encendía, pero con este desmadre tapatío, te juro que te la pone como fierro.


Reflexión final ¿Es ficción o es memoria torcida? ¿Es deseo disfrazado de relato o relato disfrazado de deseo? El Zoom vacío se convierte en escenario, el calor en guion, y Chucho y el Moreno en actores de una obra que nunca se transmitió. La pantalla está muerta, pero la imaginación está viva. Y quizá ahí está la verdad: lo que no ocurre en la realidad puede ocurrir en la palabra, y lo que se dice con metáforas puede ser más real que lo que se toca.